Prevención

El virus de la hepatitis C (VHC) se transmite por la sangre. La mayoría de las personasinfectadas lo han sido por haber recibido una transfusión antes de que se introdujeran las modernas técnicas de hemocribado del VHC o a través de jeringuillas usadas para inyectarse de drogas intravenosas; esta última es hoy la principal vía de contagio.

La hepatitis C es una enfermedad contagiosa. Toda persona infectada por el virus de la hepatitis C debe considerarse como potencialmente contagiosa. Diversas medidas de precaución pueden evitar la propagación del VHC.

Las transfusiones de sangre y el uso compartido de jeringuillas no esterilizadas o mal esterilizadas fueron tradicionalmente las principales vías de contagio en los países industrializados. La introducción del hemocribado sistemático del VHC a comienzos de los años noventa ha permitido eliminar casi por completo el contagio por transfusión. Con unas prácticas higiénicas adecuadas (p. ej.: no compartir cepillos de dientes, cuchillas de afeitar, etc.), el riesgo de contagio es insignificante. En un 30% de los casos de hepatitis C se desconoce la vía de contagio.

Medidas de precaución:

  • No compartir jeringuillas ni otros instrumentos utilizados para la administración de drogas, perforaciones estéticas («piercing») o tatuajes
  • No compartir instrumentos cortantes, como cuchillas de afeitar, cortaúñas o tijeras
  • No compartir el cepillo de dientes
  • Relaciones sexuales con protección (p. ej. solteros, homosexuales, o durante la menstruación)
  • En caso de presentar alguno de los síntomas indicativos de hepatitis C, no dude en consultar a un médico
  • Análisis periódicos de sangre o en caso de presentar alguno de los síntomas indicativos de hepatitis C

En la actualidad, no existe ninguna vacuna para prevenir la infección por el VHC, y los científicos tampoco confían mucho en disponer de ella en un futuro próximo, dado que el VHC muta con gran rapidez. Por este motivo, los investigadores tienen problemas para conseguir cultivos víricos estables a partir de los cuales obtener una vacuna eficaz. Dificulta más aún el desarrollo de una vacuna contra el VHC el hecho de que existan más de seis cepas víricas distintas.

Como sucede con otras infecciones transmitidas por la sangre, no obstante, es posible evitar el contagio de la hepatitis C si se toman las debidas precauciones.