¿Qué es la Artritis Reumatoide?

La artritis reumatoide es una enfermedad sistémica, caracterizada por una inflamación crónica de las articulaciones sinoviales y degeneración progresiva de las articulaciones, que causa/conduce a una limitación de los movimientos y, con el tiempo, a deformidad. 
La artritis reumatoide es una enfermedad poliarticular, que afecta varias articulaciones, principalmente las pequeñas articulaciones de las manos y de los pies, de forma simétrica. El patrón de compromiso de las articulaciones varía de individuo en individuo.

La artritis reumatoide es una de las enfermedades autoinmunes más comunes, y afecta a entre el 0,5 y 1,0% de la población mundial

Causas

La enfermedad se asocia con una alteración del sistema inmunológico, que conduce a la autoagresión de los tejidos. La misión del sistema inmunológico del organismo es la defensa contra agentes externos potencialmente peligrosos. Sin embargo, en la artritis reumatoide, se reconoce como extraña una parte del propio organismo, atacándola y desencadenando inflamación. 

La artritis reumatoide no es hereditaria ni contagiosa, aunque su manifestación puede involucrar diversos factores, como virus, bacterias, etc. Además, estudios recientes demostraron que la presencia de algunos genes que regulan el funcionamiento del sistema inmunológico, confieren mayor susceptibilidad para el desarrollo de la patología. 

Como la artritis reumática es una condición progresiva no benigna, resulta importante el diagnóstico precoz. Las lesiones estructurales/discapacidad ocurren durante los primeros dos a tres años de la enfermedad, con elevados costos para la sociedad. El tratamiento precoz retarda la progresión del padecimiento.

Diagnóstico

El diagnóstico de la artritis reumatoide se basa en los síntomas clínicos y en exámenes de laboratorio, tales como el Factor Reumatoide o la Proteína C Reactiva. A pesar de ello, el Factor Reumatoide no es específico para esta patología, y puede estar presente en ancianos saludables o en enfermedades autoinmunes e infecciosas. La Proteína C Reactiva es un marcador de inflamación general. 

En 1964, fue identificado un grupo de autoanticuerpos contra diferentes antígenos, algunos de ellos más específicos para la artritis reumatoide. En 1998, se identificaron péptidos sintéticos, que son específicamente reconocidos por los autoanticuerpos presentes en el suero de pacientes con artritis reumatoide. Esos péptidos contienen el aminoácido citrulina. El inmunoensayo usado en estos estudios fue denominado Anti-CCP, donde anti-CCP significa anticuerpos dirigidos contra los péptidos cíclicos citrulinados.

La determinación del Anti-CCP es útil como auxiliar en el diagnóstico de la artritis reumatoide en combinación con otros resultados clínicos y de laboratorio. Presenta una especificidad de diagnóstico superior a la del Factor Reumatoide y de la Proteína C reactiva, y tiene también valor predictivo en la evolución de la severidad de la patología.